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martes, 3 de febrero de 2015

EL TOREO ACOMPASADO


PITÓN DERECHO Partimos de la premisa que Torear es Templar la Bravura, lo que nos impele a concluir que a falta de la bravura pues no habría temple y, por ende, tampoco toreo. La fortuna es que en una tarde con esas ausencias encadenadas, no todo estaría perdido, porque quedaría el recurso, como sucedáneo del toreo altivo: El Acompañamiento de la arremetida ingenua, atemperada por la pica, a cargo del diestro para embraguetarse con la lentitud de la cornamenta, con elegancia de éxtasis, con la coreografía acompasada.

PITÓN IZQUIERDO Por eso cada que triunfa Enrique Ponce, y lleva años haciéndolo entre nosotros, se pospone el regreso del toro bravo. La destreza del valenciano hace innecesaria la bravura del toro para arrobar a los tendidos ya que cuenta con su capote y muleta de caricias, armonizadas con los envites del toro que (¿Saborearon los pases circulares, sin solución de continuidad?), cuando son lentos, da la impresión que los templa. La cámara de Daniela Magdaleno registra dos momentos atesorables. Óle

PITÓN DERECHO Ninguno de los cronistas de esa 13ª corrida de la temporada mexicana 2014-2015, ninguno, repito, mencionó la bravura en la nota de alguno de los siete toros, al menos en forma afirmativa. Llegan a elogiar, eso sí, el temple del valenciano; pero nos preguntamos: si no salió la bravura por toriles, ¿qué cosa fue lo que templó el torero?

PITÓN IZQUIERDO ¿La boyantía? Pero si esa no ha menester temple. La docilidad no se templa: simplemente se acompaña. Lo que vimos en su máxima expresión fue el acompañamiento, el aprovechamiento acompasado del viaje, la pincelada sobre la arena con la muleta a la misma velocidad que las pezuñas, con una ligazón estupenda.

DE REGRESO A LA QUERENCIA Torear es Templar la Bravura, no Acompañar el Viaje.



PITÓN IZQUIERDO Esta frase merece atención, porque intenta explicar no sólo  lo acontecido esa tarde, sino también la configuración de la fiesta taurina, a la usanza mexicana. 

PITÓN DERECHO Ya habíamos caído en cuenta que en México hemos suavizados dos ultramarinos ibéricos: el Habla y la Embestida de los Toros Bravos y, como todos los fenómenos resultantes de naciones que comparten sangre, religión y lengua, son vistos por los carpetovetónicos (tanto los oriundos como los naturalizados), más que ambientaciones regionales de las mercancías culturales, verdaderas corrupciones que llegan al escándalo.

PITÓN IZQUIERDO Afortunadamente para el futuro de la fiesta, en las dehesas mexicanas, en caso de alguien que los requiera, hay también ganaderos que tratan de cumplir con su altiva tarea de Preservar la Bravura, no Buscar el Trapío Dócil. Pero aún así las figuras, éstas y aquellas, quieren al pastueño y los recalcitrantes que buscan los días de bravura tienen que ir a las corridas del segundo escalafón, en parajes no muy hollados, o con carteles de mujeres.

PITÓN DERECHO Mas vayamos al entendimiento del toro mexicano. Algunos toreros españoles lo han logrado: y al asimilar este cornúpeta suave esparcen destellos de otra estética a la acostumbrada, para honda felicidad de ellos mismos y de la afición mexicana. Tal es, entre algunos otros, el caso de Ponce.

PITÓN IZQUIERDO El de Chiva desde un principio pudo avenirse con relativa facilidad a las exigencias de la suavidad y transitó de la casta áspera y envite recio, a la lentitud prolongada del ataque pastueño. Hay que decir que el toro con trapío dócil en algunos de sus envites lo hace con bravura y cuando Ponce lo percibe, puede templar esa fugaz muestra de casta.   

PITÓN DERECHO Aunque las campañas mexicanas son demeritadas frecuentemente a simples tientas en traje de luces, se tiene que reconocer que no todos pueden ufanarse de tener a la afición mexicana convencida.  No saben qué hacer con la suavidad.

PITÓN IZQUIERDO Al doblar el Siglo XIX se dibujaba la confrontación de dos formas de jugar con los toros. Ponciano Díaz y Mazzantini fueron tocados por la historia para que, anegados por las griterías, vivieran los momentos irrepetibles de la transculturación taurina. Fue una epopeya porque las razas aclimatadas durante siglos en terreno mexica, derivadas de una especie animal de origen ibérico, más las importaciones frescas fueron la materia prima para el toreo a la usanza española, pero obligado por el ritmo del toro aclimatado y por el gusto de la afición. 

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Con el tiempo, resultaron dos concepciones atrincheradas del toreo, derivadas del toro que se prefirió jugar, aquí y allá. Quedaron así los poncianistas y los carpetovetónicos en las terminales del carril de colisión inevitable.

PITÓN DERECHO Hay un solo protocolo taurino; un reglamento universal con ligeras modificaciones. … para dos tipos de toros y de aficiones. Tal es el momento en que nos encontramos ahora: afligidos por los ecologistas correos del mensaje puritano de la USA que lo divulgan en los tendidos ralos.


¡PUERTA!  La Fusión Internacional para la Tauromaquia casi obliga a especular que bien pudiera se el amarre o la ligazón necesaria para que estas dos fiestas, o las que pudieran aparecer, se amalgamaran. No en un serial de festejos, con ganaderías y toreros de todos los puntos cardinales, sino que su misión lograra que los aficionados convengamos que un toro no excluye al otro, lo que nos llevaría reconocer, por fin, que una fiesta tampoco excluye a la otra.