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sábado, 23 de marzo de 2013

FUNDAS PARA LOS CUERNOS


PITÓN DERECHO Hemos visitado dos de las treinta y tantas ganaderías tlaxcaltecas de toro bravo: El Grullo y La Laguna. Fue una visita que debió prolongarse por semanas, pero aún así, fue una experiencia vivida en el campo bravo mexicano que nos dejó pasear por las mismas dehesas donde empezaron a pastar los toros bravos, hace ya 180 años. Poco tiempo pero aprendimos algo.

PITÓN IZQUIERDO Intrigados porque en un hato de toros cinqueños correteaban dos o tres becerros, el Mayoral de El Grullo nos ilustró explicando que así se evitaba que los toros no pelearan entre sí; los becerrones fungían como compañeros de juego y así se olvidaban los cinqueños de cosas más serias.

PITÓN DERECHO Antes, una amable dama del grupo anfitrión, nos había contestado la pregunta directa: No. En El Grullo no eran necesarias las fundas protectoras para evitar heridas entre los toros ya que, para evitar las peleas entre ellos, el Mayoral armaba los hatos con animales ya tentados, que se llevaban bien.

PITÓN IZQUIERDO Recordamos que también José Luis Prieto Garrido en su tratado EL TORO BRAVO/GANADERÍAS MÍTICAS (España, 2012, Almuzara, 507 pp), toca el tema. Realiza una indagatoria sobre el uso de las fundas protectoras de las cornamentas y de 30 entrevistas a ganaderos, más otra a un ¨pastor de encierro¨ (que son los que se encargan de los toros ¨cortados¨ en la Pamplonada), responden en contra del uso 22 y 9 están a favor. No todos son tajantes por lo que encontramos algunos que condicionan su rechazo o aceptación; y todos, claro, precisan las ventajas que encuentran para justificar su postura.

PITÓN DERECHO Los resultados son sorprendentes: varios de los opositores al enfundado, lo hacen, según ellos mismos declaran, por romanticismo; no importa que sus toros, aún los ya comprometidos, se estropeen los cuernos rascando el suelo rocoso o durante peleas. El toro bravo es un animal salvaje y no debe ser manipulado en ninguna forma. Es deprimente ver en el campo bravo a los animales con la cornamenta enfundada.

PITÓN IZQUIERDO En el Tendido ocupado por los que aceptan las fundas, se arguye, sobre todo, la razón económica y hasta mencionan el trapío. Algunos aceptan la protección porque no detectan ningún resabio en el toro al que le han puesto y retirado las fundas y además, pueden presentar la cornamenta intacta (Sic). Otros más solamente enfundan las astas  durante el invierno y en el verano las dejan que se oxigenen.

PITÓN DERECHO Tanto el Mayoral de El Grullo como el autor del libro mencionado, nos hacen recordar a una reina: Isabel La Católica. Como muchos de los asuntos propios de la Fiesta de nuestro Siglo XXI, el enfundado de la cornamenta tiene antecedentes seculares, en este caso contemporáneos de Isabel.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ  Gonzalo Santonja en su obra LUCES SOBRE UNA ÉPOCA OSCURA/ (El toreo a pie del siglo XVII), (España, 2010. Everest, 358 pp.), se apoya en Fernández de Oviedo y nos dice que la Reina conmovida por unos caballos destripados y unos peones muertos por las astas, propuso esas ¨fundas¨ para proteger a los caballos y a los peones de las heridas de los cuernos. Leamos en la particular sintaxis, con las expresiones y ortografía de la época:

PITÓN IZQUIERDO «Mandó que a los toros, en el corral, les encaxassen –o calcassen—otros cuernos de bueyes muertos en los proprios que ellos se tenían, e que, así puestos, se los clavasen, porque no se les pudiesen caer los postizos: e como los injertos volvían los extremos e puntas dellos sobre las espaldas del toro, no podían herir a ningún cavallo ni peón, aunque le alcançassen, sino dalle de plano, e no hacerles otro mal… »

PITÓN DERECHO También encontramos que la reina ordena una muy débil prohibición de las corridas, pero regresando a la protección de caballos y peones, las fundas rígidas, como son los cuernos propuestos por Isabel La Católica, significaban que el ganadero del Siglo XVI ya podía prescindir de la genética y directamente darles la forma que desease, según la cornamenta molde; tal como nuestros ganaderos del Siglo XXI pudieran hacerlo ahora, teniendo a su alcance la tecnología de punta con que pudieran configurar cualquier perfil de cuernos. Órale.

PITÓN IZQUIERDO Tuvimos otra gratificación durante tan agradable viaje; presenciamos en La Laguna a dos novilleros a quienes el ganadero Jorge Rojas dio la oportunidad de torear un novillo. Ambos aprovecharon para mostrar las agallas, buena técnica y algo de creatividad. También soltaron una becerra, ya toreada, que fue una tentación en que no todos caímos y los que sí sucumbieron a ella, lo pagaron con algunos rehiletes que terminaban en costalazos que causaron más carcajadas que moretones.

REMATE Con la comida en el casco de la hacienda cerramos la jornada inolvidable: ¿Qué sería de nosotros los taurinos si no pudiéramos despachar en Madrid jamón ibérico, tapas y bocadillos y en Sevilla pescaítos y en La México elotes ¨con todo¨, en Mexicali tacos de pescado, en Guadalajara tortas ahogadas y en Manizales arepas y en Tlaxcala mixiotes, nopales, mole, frijoles, café de olla y la contribución histórica de la región: tortillas de maíz?