martes, 3 de enero de 2012

LA FERIA DE MANIZALES

PITÓN DERECHO  Filiberto Mora después de recorrer los horizontes taurinos de España, Portugal, Francia, México, Perú y Ecuador para escribir su obra TOROS Y ENCASTES DEL TORO DE LIDIA, se entrega al paisaje colombiano porque lo encuentra insuperable para la crianza del toro bravo. Ahora que nos disponemos a disfrutar de la Feria de Manizales, intentaremos visitar los alrededores para constatar lo dicho, que si el paisaje hace juego con los de la hermosa zona de Cali, donde estuvimos recientemente, entonces bien que merecerá Don Filiberto una salida al tercio a recibir los aplausos del refrendo.

 PITÓN  IZQUIERDO ¿Qué toros han criado los ganaderos colombianos? Plantear esa pregunta es inquirir sobre el efecto que ha tenido, en el toro importado de España, la altitud, los horizontes geográficos, los cruces y encastes, el alimento y finalmente el paradigma del toro bravo que los ganaderos colombianos han tenido en mente para la crianza y la manera en que se han acercado a ese ideal.

PITÓN DERECHO  De momento nos encontramos en la Plaza Monumental de Manizales (Hasta 1984, nos dicen se llamó Los Álamos), y que Pablo Hermoso de Mendoza, le encuentra parecido con la de Bilbao y en la que, por nuestra cuenta, encontramos algunos rasgos mudéjares, al estilo de la monumental Las Ventas. Las fritangas de La México no esparcen sus aromas en Manizales. Si hay mesas y ollas para bocadillos pero no son tan frecuentados y extienden la invitación a comer con olores amenguados por los ingredientes usuales en la culinaria colombiana.

PITÓN  IZQUIERDO Un aforo de 18 mil personas y que a la hora de inicio, estaba a la mitad. Al segundo animal,  estaba a su capacidad. Para esto influyó, dicen, una la cabalgata tradicional de la feria que ahora, por razones de ajuste de fechas, descargó sus participantes una vez arrastrado el primer novillo. Los asistentes de las localidades de las alturas, ocupan las inferiores una vez iniciada la corrida.

PITÓN DERECHO  El toque de clarines de inicio del festejo es el mismo del de Las Ventas. Luego el público de pie y la mayoría descubierta, canta tres himnos: el nacional colombiano, el de Caldas y luego el de Manizales, su capital. También vemos otros cambios: Los alguacilillos despejan sin recoger la llave. El Óle que en La México retumba al romper la música del paseíllo, aquí lo hace al darse la orden de abrir las puertas por donde salen los alternantes, sus cuadrillas y demás personal  de apoyo.

PITÓN  IZQUIERDO Se inicia la novillada con ganado de Cerrobermejo, derivación de otra tradicional llamada Rocha. Cuatro jaboneros, un negro y otro colorado. Fueron cortos de embestida, salvo el último. Todos de buena presencia aunque con tendencia a doblarse de manos. PITÓN  IZQUIERDO, OTRA VEZ  Al novillero Pinilla su segundo lo envió a la enfermería con un fuerte golpe en la espalda. A tres filas de nosotros la madre consternada recibía atenciones de sus acompañantes. Compartí el espacio con unos aficionados de hueso colorado de charla amena e instructiva. Uno de ellos trajo su bota llena de champaña que compartimos. Muchas familias con pequeños hijos atentos.

PITÓN DERECHO Hubo descontento por la venta de frutas dentro de la plaza “Antes esto no se hacía, papito”. El público de reacción instantánea ante el pase artístico, algunas veces precipitado, pero atento a la estética y nunca dejó de celebrar lo emocionante. El Juez aguantó una rechifla y abucheo que pedía el cambio, creo recordar, del tercero por un calambre ostensible pero que, al negarse la autoridad rechiflada y abucheada, resultó acertada su decisión porque durante la lidia que fue deslucida, no lo fue por la acalambrada.




RECORTE FINAL  A la salida una versión colombiana del  “elote con todo” no perdió en la sabrosura aunque si en el nombre: “mazorca con mantequilla, papito” Luego al pedir dirección para trasladarme a mi hotel, ocasioné una discusión entre el preguntado y otro espontáneo que no estuvo de acuerdo con la ruta sugerida. Los dejé en su confrontación y llegué sin mayores problemas. Órale.

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