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viernes, 27 de enero de 2012

LA TALAVANTINA

PITÓN DERECHO En los momentos finales de la faena, el torero y el toro ya con medios pases se enfrentan, tal vez, por penúltima ocasión. El torero decide culminar su dominio técnico. Coloca la muleta a su espalda. Busca que la base del estaquillador y el pico, queden paralelos a las puntas de los cuernos. En esa posición con el brazo izquierdo en alto y con el cuerpo en medio del engaño y toro, con el pico de la muleta toca el pitón derecho. El toro responde y el torero columpia la muleta y con el otro extremo del engaño toca ahora el pitón izquierdo; el toro cambia ahora la cabezada. Luego el matador vuelve a tocar el pitón derecho con el pico de la sarga, para después tocar el pitón izquierdo. Lo puede hacer varias veces porque el toro está dominado o a la defensiva, sin pases.

PITÓN IZQUIERDO Es la Regiomontana: un alarde de dominio. Se le acredita a Manolo Martínez o a Eloy Cavazos, según el libro que lea uno, aunque Cavazos, que la prodigaba, no haya nacido en Monterrey.

PITÓN DERECHO Cambiemos de toro y también de momento de la lidia. Ahora los protagonistas se encuentran a mitad de faena. El toro tiene aún pases dentro. No abre el hocico y mantiene el recorrido noble y bravo. El matador torea por la derecha, después de despedirlo, espera que el toro reanude y  al mismo tiempo sin cambiar el perfil desde que hizo el despido con la derecha, se echa la muleta a la espalda. Con el pico recoge la embestida por el cuerno izquierdo, dibujando una Arrucina. Gira lentamente a favor de la embestida, recordándonos al Ciclón, termina el circuito y cuando el toro reinicia la embestida ya el matador lo espera pero ahora lo mete por el revés de la muleta, dentro de una media Vitolina sedosa, con la muleta recogiendo al cuerno derecho. Sigue la evolución del pase y con esa misma media Vitolina se apresta de nuevo, una vez terminada,  pasando la muleta a la espalda, a ceñirse en otra Arrucina y luego la liga con la media Vitolina y luego…

PITÓN IZQUIERDO La Arrucina, sabemos se ejecuta en sentido contrario al reloj, la Vitolina, por su cuenta, a favor. La estética conmueve porque ambos pases, en sentido contrario, se hacen con la misma mano y se requiere la coreografía elegante del matador además la nobilísima embestida del toro. Óle.  

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ  Por las características de los ganaderías bravas de hace un siglo, pases como el que ahora comentamos no se podían soñar sino en circunstancias de excepción. Con la evolución inducida por los ganaderos a sus pupilos, y de acuerdo al paradigma de toro de lidia que ahora impera  y que impone la nobleza y bravura sobre otros rasgos estamos en un burladero de privilegio para extasiarnos con la creatividad de los toreros a quienes se les ha  entregado un toro suavizado y ennoblecido con muchos pases.

PITÓN DERECHO Tendremos que detenernos un poco. Cierto que es parte de la tauromaquia eslabonar pases pero casi siempre esa ligazón de pases de distinta hechura, se necesita un cite por cada pase. Cuando la condición del toro permite danzar con esa suavidad, casi submarina, entonces esos dos o tres pases son parte de una sola coreografía en ascenso hacia la estética taurina.
 
PITÓN IZQUIERDO Varias veces Talavante nos ha entregado esa amalgama de esos pases descritos que bien pueden llamarse La Talavantina. Ambos pases tienen más edad que Talavante, pero no habían sido combinados con tal suavidad. Entonces, propongo que la combinación de ellos tenga por nombre La Talavantina.

PITÓN DERECHO Hicimos mención a la regiomontana porque los toques con que se integra parecerían sendos preludios; el toque del cuerno derecho, de la Arrucina y el toque del izquierdo, de la media Vitolina.




PITÓN IZQUIERDO El aporte de Talavante es la transición de un pase de dominio a uno de estética. Su creatividad nos ha entregado otro motivo para admirar la fiesta brava: la interminable evolución hacia la belleza y de arrobarse ante el peligro mortal suavizado por sedas y percales.

jueves, 19 de enero de 2012

TOREANDO BAJO LA LLUVIA

PITÓN DERECHO Aunque casi suena a Poncianismo pluvial, la verdad es que el chubasco del domingo pasado en la 11ª de La México estuvo más macondiano que cualquiera de los aguaceros de la pasada Feria de Manizales. Y eso es mucho decir. Tuvimos lluvia y granizo. Además, entre el primero y el segundo toro se suspendió la corrida durante una hora y cuarenta  y allá, creo que durante la última, se pospuso el inicio media hora.

PITÓN IZQUIERDO Otra diferencia. Si en la Monumental de Manizales el arte y la emotividad de los toreros nos hicieron olvidar la molestia de una Insignificante bronconeumonía, acá las desesperantes patinadas de pezuñas, cónicas y hendidas, zapatillas y medias enlodadas obligaron a los asistentes, los remojados y los virtuales, entre los que estuve, a una estoica noche de óles esporádicos y de esperanza del milagro.

PITÓN DERECHO El cartel tuvo su atractivo inicial: tres toreros mexicanos y una ganadería que regresaba después de una ausencia sexenal. También dos presagios: pésima entrada y nubarrones asomándose al embudo. Los tres toreros mexicanos por la decisión de la empresa que sólo está obligada a que los mexicanos no sean menos que los extranjeros. La lluvia, por decisión de Madre Natura que no es sensata con sus alardes extemporáneos.

PITÓN IZQUIERDO Participaron Angelino de Arriaga, triunfador de la novilleril temporada pasada, el maestro Rafael Ortega quien le confirmó la alternativa y el matador Fernando Ochoa. Toros de Arroyo Zarco. El confirmado pudo haber cortado una oreja si se hubiera ido tras una espada precisa. Ortega si lo hizo y San Seacabó.

PITÓN DERECHO La lluvia en La México fue sobre una escasa concurrencia. Los aguaceros de la Monumental de Manizales fueron sobre, cuando menos, cuatro quintas de entrada, durante todas las fechas, salvo la del Festival de La Macarena en que no llovió. El estoicismo bajo el agua, de ambas aficiones, es igual. En términos del comportamiento público es distinto. Los mexicanos somos más participativos con gritos y silbidos que podemos expresarlos sin relación con lo que ocurre en el ruedo, y también cuando sobre él pasa algo.

PITÓN IZQUIERDO Si en La México el primer ÓLE se escucha cuando  se inicia el paseíllo bajo “Cielo Andaluz”, en Manizales el ÖLE inicial se oye cuando abren las puertas de cuadrillas y aún no se asoman los alternantes, ni ha sonado “Feria de Manizales”, bajo cuyos compases se hace el desfile.

PITÓN DERECHO Claro que, en ambos ruedos, una actuación notable es coreada oportunamente por las respectivas aficiones. En La México, la muchedumbre parece estar inmersa en pugna de peñas. Invariablemente en cada corrida es audible la reyerta algunas veces soez que existe entre las porras. Luego aquel cántico “En el agua clara que brota en la fuente, “#$% todos los de enfrente” Ni por equivocación se escucharía en Manizales.

PITÓN IZQUIERDO En la última de la Feria El Juli se sublimó. Quise arrojar mi Volteao pero mi vecino (Fidel o Sebastián Hurtado) me previno porque hubiera pagado una multa y pasado algunas horas en la mazmorra. En Manizales los sombreros pueden tributarse hasta que se da vuelta al ruedo, como muestra de reconocimiento merecido a lo ya hecho y no es explosión de júbilo instantáneo ante lo que está desarrollándose, como sería a la usanza mexicana.




RECORTE Si el público considera meritorio el desempeño del torero, pide a la Autoridad que se active la banda. También el Juez puede tomar la iniciativa. Cuando lo que acontece sobre el ruedo se eleva a la región más tranparente del arte, entonces se toca “Feria de Manizales”  Por cierto fue tocada durante una de las actuaciones de Hermoso de Mendoza, pero algunos comentaron que había sido excesivo para lo que estaba haciendo el jinete. Como se sabe, en La México no se acompaña ninguna faena con música, como no sea la de viento si se trata de un chasco.

miércoles, 11 de enero de 2012

BROCHE DE ORO





PITÓN DERECHO El Juli liga cuatro, cinco pases todos ellos girando sobre la pierna de salida, luego remata sin prisas y con suavidad se quita un hachazo, bajo un aguacero tan frio que no tiene notas en ningún paso doble de esos que hablan del sol. Pero en medio del chubasco invernal está la categoría de El Juli, la enjundia de Bolívar y la ortodoxia sobria de Juan Mora y con eso y los toros de Ernesto Gutiérrez la tarde cerrada por nubarrones pesados, trasciende y se ilumina en una fiesta de amplias emociones taurinas.

PITÓN IZQUIERDO ¿Cuál otra expresión artística puede darse en condiciones atmosféricas tan incómodas y con el público que permanece atento para exaltarse o abuchear los pormenores de las actuaciones de los diestros que están atentos, también, pero con mayor responsabilidad, porque deben auxiliar al menor  traspié del que actúa?

PITÓN DERECHO El misterio de las pasiones humanas es que uno no entiende cómo es que los demás no los comparten. ¿Qué harán los anti taurinos una tarde lluviosa? ¿Sabrán lo que se pierden porque nunca verán las verónicas bajo la lluvia, pasándose el capote de Juan  Mora a El Juli,  a Luis Bolívar?  

PITÓN IZQUIERDO La lluvia es la Doña de las montañas y verdores de Manizales. La única tregua que nos dio durante la feria, fue la noche de La Macarena que hasta de pura generosa dejó aparecer la luna llena. Pero en esta última de la Feria, con Juan Mora, El Juli y Luis Bolívar las nubes volvieron por sus fueros y nos dejaron caer sus hebras frías. Mis notas de la corrida se escurrieron para siempre. No así las imágenes visuales de los desempeños de los artistas.

PITÓN DERECHO Pues sí, Mira tuvo razón en su apreciación de considerar a Colombia como dehesa inmejorable. ¡Qué toros envió Ernesto Gutiérrez! ¡En qué manos cayeron! El gusto para el ganadero es que esa tarde les cortaron a sus pupilos cinco orejas, más las dos virtuales del último que fue indultado por Bolívar.

PITÓN IZQUIERDO En una entrevista concedida a Karen Zúñiga Gáez, El Cid describió a El Juli, como un perro de presa. Por nuestra cuenta creemos que a El Juli no le aprieta la competencia en la arena. Su profesionalismo, su afición, su talento de torero hace todo por él. Diríamos que está hasta un poco alejado de lo que sus demás compañeros hacen. Está, claro, atento a todo lo que acontece; en el festival le vimos un quite a uno de sus alternantes en un apuro. Pero cuando está frente al toro, parece que está ensimismado, sin pensar en otra cosa.

PITÓN IZQUIERDO Cuando la tarde de toros es perfecta tolera algunas impertinencias. Prácticamente la lluvia no dejó tomar notas escritas de las incidencias. Además, las que sobrevivieron parecían la bitácora de un hundimiento. A la salida las mazorcas con mantequilla y los chuzos estaban mal protegidos.

PITÓN DERECHO Ahora que estoy en México y que he cambiado de chimenea, recuerdo la de La Juanita de Los Zagales, Manizales, Caldas, Colombia y sus amables anfitriones. Un abrazo a los nuevos amigos taurinos tan inesperados como bienvenidos. Sus botas con licores que hicieron inolvidables las charlas y en alguna manera olvidables los aguaceros macondianos.

PITÓN DERECHO Por el diario supe que a El Juli de adjudicaron el trofeo Triunfador de la Feria del Café, de Manizales y a Luis Bolívar el de Voceador de Prensa, a la mejor faena. También Ernesto Gutiérrez se llevó el del mejor encierro. Bien ganados todos. ¡Qué tarde! Fija en la memoria quedarán la ilación de pases de El Juli, casi sin solución de continuidad y la garra de Bolívar, que pegaba los pases casi sin solución de emotividad. Y la parsimonia de Juan Mora y los toros de Ernesto Gutiérrez. 

RECORTE FINAL Cuando el jet templaba una gran curva la Monumental de Manizales se movió lentamente pasándome abajo, a la derecha, como si yo hiciera el recorte de la Vitolina aérea. El pase de despedida y nos vemos el año que entra. Órale.

domingo, 8 de enero de 2012

CUANDO NO HAY CABESTROS

PITÓN DERECHO Repite Hermoso de Mendoza. Su primer toro embistió bien, el mejor del encierro y hizo alarde de dominio y el público le ratificó su predilección sobre los otros caballeros. El rejoneador es un torero que atiende las reacciones de dos animales cuando se encuentran; uno, el toro, sin previo adiestramiento como no sea su instinto y genética seleccionada y el otro, un caballo educado para evolucionar sobre la arena y adiestrado para enfrentarse a un toro que le provoca miedo y que, para realizar lo aprendido necesita sentirse protegido por su jinete.

PITÓN IZQUIERDO Eso lo hizo Hermoso de Mendoza con Espumoso de la Ganadería Caicedo y que aprovechó para lucir las preciosidades de sus cabalgaduras. Aportó prontitud, casta, bravura y fuerza y se fue sin una oreja. Debieron dar arrastre lento a este Espumoso que, como la bebida que sugiere, dejó muy buen sabor.

PITÓN DERECHO En su segundo llamado Artillero, como su nombre presagiaba, propició el petardo de la noche. Desatento para embestir, los chiflidos y protestas para su regreso tomaron tiempo para subir hasta el balcón del Juez. El jinete había recortado ya el tiempo usual de empleo de su primera monta y había hecho el cambio que parecía ir encelando al remiso a la emoción del combate. Pero fue cuando Usía decretó el cambio. Como no cuenta la plaza con cabestros para que retiraran al descastado, se ordenó la muerte por puntilla. Sólo que lo intentaron desde la impunidad de la barrera de matadores. Pasó un buen rato para que acertaran en la cerviz. El público escandalizado por la ineptitud. Por si fuera poco, fue sustituido por  Flor de Soledad, de otra ganadería exhibiendo, de paso, la falta de un sobrero de la sangre que lidiaba oficialmente este aciago jueves. Tampoco hubo éxito.

PITÓN IZQUIERDO Sebastián Vargas tuvo un lote de dos toros difíciles, como sus nombres indican: Abogado y Rocoso. Con el capote es bueno y al banderillar se luce. Falla con la espada pero no la puede responsabilizar,  porque pierde nada.  

PITÓN DERECHO David Mora Oreja en su segundo muy porfiado lo terminó toreando en querencia. Algunos aficionados habían pedido la muerte quince pases antes, pero terminaron aplaudiendo una oreja que tal vez debió quedar en salida al tercio. Su primero le dio dos volteretas que se vieron espeluznantes y que de puro milagro no lo mandaron a la enfermería. Resaltan sus maneras para interpretar la verónica.

PITÓN IZQUIERDO La participación de los toros en las corridas es de aportar la bravura, casta, sensación de peligro, pueden crear belleza, otro no saben lidiar con toros que no se prestan para ella. Así, todos los toros tienen un papel que desarrollar: estimular la estética del diestro o exigirle técnica para lidiarlo. Del encierro sólo el  primero de Pablo Hermoso de Mendoza aporto elementos que fueron propicios a la estética taurina. Los demás tuvieron que ser sometidos a un esfuerzo por parte de los artistas, con pocos momentos de belleza.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Hay toros que exigen una lidia de aliño y otros que pueden colaborar con el artista. Les dicen toros malos a aquellos que son para ser lidiados y encuentran a un artista con escasa técnica.





RECORTE FINAL Mi agradecimiento a la invitación para entremeterme en los comentarios radiofónicos de  Óscar Hernández, Tomás Mondragón, Paco Ayala. 

sábado, 7 de enero de 2012

La Macarena bajo la luna en Manizales

PITÓN IZQUIERDO En los días del festival taurino, hay un desfile que desemboca en la plaza y que dura dos horas por las calles de Manizales. Bajo una lluvia asidua estuvimos durante una hora apostados en una banqueta estratégica. Ya se veían los códigos de las patrullas.  En eso reconocí a un nuevo amigo quien me previno con la sabiduría de un nativo que no presenciara en desfile en la calle, sino dentro de la plaza, porque la muchedumbre agolpada impediría la entrada oportuna para presenciar la suntuosa entrada de la  Macarena. Seguí su consejo y fue provechoso.

PITÓN DERECHO Ser espectador dentro de la plaza es perder algo del desfile porque no todos los participantes de la procesión, circulan dentro de la arena. Habíamos deambulado por horas bajo la lluvia convertida en calles siempre iguales donde, pese a la humedad, estaban activados los comerciantes de los tianguis con mazorcas, chuzos y demás comida, ropa, botas, artículos de cuero, globos y recuerdos. Cuando arreció la precipitación nos refugiamos en una fonda. Una sopa de papas, filete de pescado de la región, fríjoles (Aquí la palabra es esdrújula), arroz, plátano frito, pan, ensalada, café y jugo de maracuyá, nos hizo carbohidratar la espera. Órale.

PITÓN DERECHO La plaza al 80% de su capacidad. Son las 7;30 y la noche está encima. Todo el día ha llovido. Se extinguen lentamente las luces y se encienden unas 15 mil farolas. El violinista al centro del ruedo atrae con su música un alargado cono de luz y así como la atención de los asistentes. Luego aparece la Reina de la Feria, a caballo. Ya los tendidos están punteados por las ascuas y la noche lluviosa ha escampado.

PITÓN IZQUIERDO Nuestra Señora de la Esperanza Macarena se presenta sobre su nave de flores, a la salida de la puerta de cuadrillas y por si fuera poco el regalo, la luna llena aparece sobre la Monumental de Manizales. El mar de luminarias rojas y las cámaras parpadea en los tendidos. La luna de estreno queda inmóvil y la Macarena avanza hendiendo lentamente el murmullo de los asistentes. La comitiva es de dignatarios religiosos y civiles, de los toreros, peones y monosabios. El violinista ahora llena el embudo de la Monumental con el Ave María.

PITÓN DERECHO Empieza la Virgen a dar la vuelta al ruedo y la banda toca La Macarena en tiempo de procesión con un lentísimo ritmo marcado por la contundente tambora. ¡Qué devoción! Así, al homenaje de las farolas se añaden cariñosas exclamaciones. Y con La Macarena ya en reposo una vez recorrido el  redondel se otorgan varios reconocimientos por el aniversario de la Plaza y la participación  gratuita de los toreros. Los ingresos benefician a los niños de Manizales. Los diestros son obsequiados con un grano de café en oro. Se retira la Macarena a su oratorio dentro de la plaza y queda listo el ruedo que recupera la iluminación. Los monosabios recogen los pétalos caídos durante la vuelta al ruedo. Por fin, los himnos de Colombia y Manizales y se hace el paseíllo.

PITÓN IZQUIERDO En los chiqueros aguardan los toros de La Carolina. Juan Mora con Reportero recibe aplausos y parece ser que se le perdona un aviso. El Juli con Emperador pontifica cuando interpreta las verónicas y tafalleras. La sencillez engañosa que demuestra en los lances hace creer a uno que los podría duplicar a la menor oportunidad. Falla al primero y recibe una oreja. El Cid con Desenvuelto desenvuelve unas chicuelinas de lujo y el  resto de la lidia le da para salir al tercio.

PITÓN DERECHO Sebastián Castella con Agiotista no regatea esfuerzos y los prodiga acompañado de la marcha El Toreador de la Ópera Carmen. Mata a la primera entrada y recibe dos orejas. La segunda compensatoria de la negada la tarde anterior. Guerrita Chico, alias Hernán Ocampo, no pudo con Celeste. Lo quiso torear cuando el animal requería ser lidiado. Andrés  de los Ríos con Lobito hilvanó algunos pases intermitentes.






RECORTE Fuimos entrevistados por dos radiodifusoras con cubertura nacional. Resulta que uno de mis nuevos amigos es gente del ambiente y al saber de Pitón a Pitón, concertó la experiencia inédita, en mi caso. Es notable el conocimiento que tienen los entrevistadores de la fiesta, no sólo la de Colombia, lo que es de esperarse, sino de México y España. Fue muy agradable el intercambio de opiniones. 

viernes, 6 de enero de 2012

El Cid, S. Castella, L. Bolívar y E. Gutiérrez

PITÓN DERECHO Durante el día la lluvia presidió el miedo a la cancelación. Se pospuso la hora de inicio. Unas largas franjas de plástico blanco cubrían el disco arenoso. Alrededor de veinte peones los plegaron y, después de retirarlos procedieron a enarenar las partes más encharcadas. Luego pintaron los círculos concéntricos rojos. La lluvia cede un poco. Con un retraso de media hora, empieza la corrida. 

PITÓN IZQUIERDO El Cid en su primero veroniqueó sobre los charcos a los que canceló la amenaza del resbalón pues asentó las zapatillas y lanceó con una capa pesada por la constante lluvia que desde el cielo se asomó toda la tarde a ver torear. También con las zapatillas fijas configuró unas chicuelinas más apoyadas sobre la ortodoxia que sobre los riñones. Con la muleta tuvo momentos de emoción. Una trincherilla con la izquierda le salió dibujada. Con una estocada eficaz, después de un pinchazo recibió una oreja. En su segundo recibió otra que se le bonificó con la salida en hombros.

PITÓN DERECHO Castella le hiló a Hilandero  cinco verónicas sin despegar las enlodadas zapatillas. Usó en la faena, la derecha con elegancia. Durante la lidia sacó a colación su inventiva en los momentos en que el genio del toro, o la veleidad de la lluvia obligaban a interrumpir los prolegómenos de la tanda o durante el mismísimo pase. En esos intempestivos cambios Castella improvisa bien. Hubo un momento cuando de acuerdo a su costumbre se cruza con el toro oscilando la muleta con la derecha. El toro se arranca cuando la tiene detrás y Castella sin inmutarse le da salida  y termina con una especie de vitolina invertida. Óle.

PITÓN IZQUIERDO Por su parte Bolívar salió por los fueros colombianos y su primero no fue del todo propicio. Se salía de la suerte rajado y el valluno correteó un poco para sacarle algunos pases. En su segundo más fijo, se sintió torero en muchos momentos que compartió con la multitud bajo los paraguas. Pudo matarlo al primer intento, suerte que sus alternantes no tuvieron, y recibió dos orejas que lo hizo compartir la salida en hombros de la Monumental de Manizales.

PITÓN DERECHO Podríamos reconstruir dos pases: uno de El Cid y otro de Castella; ambos a sus primeros toros. Es el turno de El Cid. Lo vemos enhebrar cambiando de mano, media dosantina con un natural envolvente. Óle.

PITÓN IZQUIERDO Luego  Castella al terminar una lentísima dosantina deja al toro a sus espaldas, y sin enmendar lo embarca, recogiéndole de espaldas, con un circurrete. Óoole.

PITÓN DERECHO La corrida lluviosa no tomó desprevenidos sino a los fuereños. Los asiduos manizaleños se impermeabilizan con pantalones que cubren también el calzado, además un chaquetón poderoso reforzado con un paraguas. Muchos de ellos llevan banquillos que los separan de los cementos que escurren durante la tarde fría. Solamente mientras sale el toro, los vendedores de lajas de mango con limón ofrecen sus delicias. Después no se permiten interrupciones. Son prontos al óle y contagian su disposición a la fiesta. El reglamento taurino es de cobertura nacional y por supuesto, las diferencias regionales están a cargo de los usos y costumbres de las respectivas aficiones. La banda de música, activada por el Presidente, se interrumpe cuando el diestro deja de hacerlo bien, pero también cuando tiene algún arrebato no bien visto por la afición. Por ejemplo, en su primero El Cid arrojó la muleta en un desplante que le valió la suspensión de la música que había acompañado buena parte de varias tandas con la izquierda. 




PITÓN IZQUIERDO La lluvia nos acompañó durante el regreso. Un cambio de línea de buseta nos hizo conocer otra parte de la ciudad. De nuevo el chorreante arribo al albergue, pero también repite el té Pronto Alivio tomado frente al calor de la chimenea. Nos preparamos  para el festival taurino, joya que corona la feria que incluye un desfile. Estarán Juan Mora, El Juli, El Cid, Castella, Guerrita Chico y Andrés de los Ríos. Todos en la misma noche. Órale.

jueves, 5 de enero de 2012

LOS CABALLOS Y LOS TOROS

PITÓN DERECHO Los esfuerzos de los ganaderos de reses bravas tienen como último escenario la arena donde sus pupilos se enfrentan a los toreros, bajo la mirada de miles. Sus animales tienen veinte minutos para externar todo lo que el ganadero ha querido integrar en su desempeño. La sangre de procedencia, el personal de apoyo, la pertinencia de las notas asignadas durante la tienta, la vigilancia del tratamiento y condiciones del toro hasta salir a la arena. Además, requiere del sigilo necesario para desenvolverse en el mundo del toro.

PITÓN IZQUIERDO En veinte minutos se juega todo eso, que es mucho.

PITÓN DERECHO Ahora, ¿Qué pasa en el mundo de los caballeros con cuadras para rejonear? También involucra los desvelos relativos a la crianza de animales de sangre y además, la capacitación y la compenetración entre el jinete y su bridón. El riesgo extra es que el costoso caballo resulte inutilizado temporal, o definitivamente. De ahí el arreglo que por reglamento se hace a los toros de rejoneo.  Además, el prestigio y las firmas para otras fechas.

PITÓN IZQUIERDO En veinte minutos se juega todo eso, que es mucho.

PITÓN IZQUIERDO En las corridas de rejones, se presentan dos animales en un espacio donde uno de ellos no tiene antecedentes y otro que conoce pocos diferentes a él. Un tercer actor es el jinete que necesita entender a ambos animales. Entender la ganadería de procedencia de uno, y el nivel de educación que tiene el cuaco que monta. Sobre su cuadra ha logrado compenetrarse a un grado que es el que se manifestará en su desempeño. Por supuesto  no todos los jinetes se funden en una sola personalidad torera con sus monturas. Los que mejor lo han hecho son los triunfadores constantes, los que tienen altibajos son porque, en ocasiones la compenetración con su montura no se da y la lidia del toro se frustra y no acceden a las orejas o salidas al tercio.

PITÓN DERECHO La corrida de rejones de la Feria de Manizales, presenta al portugués Ribeiro, al español Hermoso de Mendoza y a Willy Rodríguez, colombiano. La ganadería Dosguitérrez, colombiana. El despeje a cargo de tres caballos albos con los alguaciles hendiendo lentamente la tarde nublada, parcialmente soleada.

PITÓN IZQUIERDO La salida al tercio de los caballeros participantes fue un regalo visual para los asistentes. Luego se ve, aunque uno no sea gente de caballo, la buena raza,  la finura de rasgos, la elegancia de los cuellos arqueados,  la tranquila soberanía del jinete sobre su montura.

PITÓN DERECHO Después de las evoluciones acostumbradas de los caballeros antes de que salga el primero, recibieron los aplausos alentadores. Los tendido en unos tres cuartos, la vendimia muy restringida, las odres con jerez, ron, whiskey combinados y algunas de ellas con vino. Todo quedaba listo para la diversión.

PITÓN IZQUIERDO Ribeiro, montado en caballos de la cuadra de Hermoso de Mendoza, lució por momentos pero no siempre en el encuentro se aproximaba la cornamenta a los estribos. Tal vez la explicación sea que protegía las monturas sin arriesgar, ya que no eran de su propiedad. Pablo Hermoso de Mendoza cortó tres orejas y salió en hombros. Su compenetración con sus caballos es ya tan conocida que se esperan los recortes que hace de los viajes del toro. Óle.

PITÓN DERECHO Por su cuenta Rodríguez el de casa, recibió aplausos sin redondear su participación. El público permanece usualmente en su lugar casi hasta el arrastre del último, pero esta vez estuvo más tiempo por la salida en hombros de Pablo.





PITÓN IZQUIERDO Y fue una tarde agradable, con el bullicio de salida que se extiende a los tres lados de la plaza, (el cuarto sería una barranca), los compañeros de tendido amables y atentos a lo que sobre el ruedo se dio. El bocadillo del día fue un chuzo con papitas. El regreso a casa fue bajo otro pequeño remojo macondiano que se prolongó porque el chofer recordó el descenso casi un kilómetro después; el terreno montañoso, oscurecido por la noche lluviosa fue eterno hasta que apareció un taxi milagroso. La chimenea de la finca y la amabilidad de los anfitriones fue el gran regalo para el remojado. Órale

miércoles, 4 de enero de 2012

Ramsés, Luque, Arcila, Las Ventas del Espíritu Santo

PITÓN DERECHO Desde antes que terminara  la novillada en otra zona alejada la de la Plaza cayó un chubasco macondiano con presencia intermitente en distintas áreas de la región pero que en la madrugada se apersonó sobre mi alcoba. Desde ese momento nos amenazó con la suspensión de la corrida. Dos horas antes en los alrededores de la plaza los vendedores de carpas (plásticos con capuchas), hacían su agosto.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ La lluvia menuda y omnipresente mantenía los presagios de cancelación. La carpa que compré me protegió el tórax y fue insuficiente para el resto del cuerpo. Ya colocados en nuestras localidades uno de mis nuevos compañeros daba por hecho la cancelación habida cuenta los charcos y el sombrío techo nuboso que se deshacía interminablemente. Suenan los clarines y empieza la corrida con toros de Las Ventas del Espíritu Santo, de César Rincón. 

PITÓN IZQUIERDO Se elevan contra la lluvia el canto de los tres himnos. El despeje de tres alguacilillos es sobre reflejos, sin problemas. Los montados regresan por las cuadrillas. Los monosabios con pantalón verde, faja blanca y camisa roja portan los colores de Manizales. El toque de silencio para los fallecidos Juan Pedro Domeq, Pepín Martín Vázquez y Chenel. Luego uno de los montados entrega la divisa y llave simbólica a un monosabio que la exhibe circularmente. Aplausos. Buena presencia de los toros lidiados. Con buen recorrido aunque el suelo resbaladizo les hizo las embestidas inciertas.

PITÓN DERECHO En sus participaciones Ramsés, Daniel Luque y José Arcila tuvieron buen desempeño pero fallaron con la espada. Hubo unos momentos de ligazón estética y despaciosa de Luque que merecieron mejor estocada. Ramsés y Luque nos obsequiaron su versión de las chicuelinas, las del primero más erguidas, las del español con un final casi de recorte. Óle.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Las banderillas son puestas a la usanza española, después de cuartear y con los brazos bajos, juntan los palitroques momentos antes de elevarlos para dejarlos en el momento de la reunión. En la versión mexicana los brazos se elevan separados y se unen al momento de clavar las banderillas.

PITÓN IZQUIERDO Por el comportamiento de los toros de Las Ventas del Espíritu Santo se percibe que el ganadero Rincón ha logrado un encaste con recorrido, y muchos pases con obvias diferencias de los toros peninsulares. Si persistiera este rasgo en el resto de las vacadas colombianas y no tenemos elementos para hacerlo extensivo, sería un componente excelente para la fiesta colombiana.   

RECORTE A la salida con la ropa húmeda le tocó el turno a los chicharrones que venden en un cucurucho, sin salsa, sabrosos y con una sequedad quebradiza que me obligó a extenuar los últimos chacualeos de la  bota.    

martes, 3 de enero de 2012

LA FERIA DE MANIZALES

PITÓN DERECHO  Filiberto Mora después de recorrer los horizontes taurinos de España, Portugal, Francia, México, Perú y Ecuador para escribir su obra TOROS Y ENCASTES DEL TORO DE LIDIA, se entrega al paisaje colombiano porque lo encuentra insuperable para la crianza del toro bravo. Ahora que nos disponemos a disfrutar de la Feria de Manizales, intentaremos visitar los alrededores para constatar lo dicho, que si el paisaje hace juego con los de la hermosa zona de Cali, donde estuvimos recientemente, entonces bien que merecerá Don Filiberto una salida al tercio a recibir los aplausos del refrendo.

 PITÓN  IZQUIERDO ¿Qué toros han criado los ganaderos colombianos? Plantear esa pregunta es inquirir sobre el efecto que ha tenido, en el toro importado de España, la altitud, los horizontes geográficos, los cruces y encastes, el alimento y finalmente el paradigma del toro bravo que los ganaderos colombianos han tenido en mente para la crianza y la manera en que se han acercado a ese ideal.

PITÓN DERECHO  De momento nos encontramos en la Plaza Monumental de Manizales (Hasta 1984, nos dicen se llamó Los Álamos), y que Pablo Hermoso de Mendoza, le encuentra parecido con la de Bilbao y en la que, por nuestra cuenta, encontramos algunos rasgos mudéjares, al estilo de la monumental Las Ventas. Las fritangas de La México no esparcen sus aromas en Manizales. Si hay mesas y ollas para bocadillos pero no son tan frecuentados y extienden la invitación a comer con olores amenguados por los ingredientes usuales en la culinaria colombiana.

PITÓN  IZQUIERDO Un aforo de 18 mil personas y que a la hora de inicio, estaba a la mitad. Al segundo animal,  estaba a su capacidad. Para esto influyó, dicen, una la cabalgata tradicional de la feria que ahora, por razones de ajuste de fechas, descargó sus participantes una vez arrastrado el primer novillo. Los asistentes de las localidades de las alturas, ocupan las inferiores una vez iniciada la corrida.

PITÓN DERECHO  El toque de clarines de inicio del festejo es el mismo del de Las Ventas. Luego el público de pie y la mayoría descubierta, canta tres himnos: el nacional colombiano, el de Caldas y luego el de Manizales, su capital. También vemos otros cambios: Los alguacilillos despejan sin recoger la llave. El Óle que en La México retumba al romper la música del paseíllo, aquí lo hace al darse la orden de abrir las puertas por donde salen los alternantes, sus cuadrillas y demás personal  de apoyo.

PITÓN  IZQUIERDO Se inicia la novillada con ganado de Cerrobermejo, derivación de otra tradicional llamada Rocha. Cuatro jaboneros, un negro y otro colorado. Fueron cortos de embestida, salvo el último. Todos de buena presencia aunque con tendencia a doblarse de manos. PITÓN  IZQUIERDO, OTRA VEZ  Al novillero Pinilla su segundo lo envió a la enfermería con un fuerte golpe en la espalda. A tres filas de nosotros la madre consternada recibía atenciones de sus acompañantes. Compartí el espacio con unos aficionados de hueso colorado de charla amena e instructiva. Uno de ellos trajo su bota llena de champaña que compartimos. Muchas familias con pequeños hijos atentos.

PITÓN DERECHO Hubo descontento por la venta de frutas dentro de la plaza “Antes esto no se hacía, papito”. El público de reacción instantánea ante el pase artístico, algunas veces precipitado, pero atento a la estética y nunca dejó de celebrar lo emocionante. El Juez aguantó una rechifla y abucheo que pedía el cambio, creo recordar, del tercero por un calambre ostensible pero que, al negarse la autoridad rechiflada y abucheada, resultó acertada su decisión porque durante la lidia que fue deslucida, no lo fue por la acalambrada.




RECORTE FINAL  A la salida una versión colombiana del  “elote con todo” no perdió en la sabrosura aunque si en el nombre: “mazorca con mantequilla, papito” Luego al pedir dirección para trasladarme a mi hotel, ocasioné una discusión entre el preguntado y otro espontáneo que no estuvo de acuerdo con la ruta sugerida. Los dejé en su confrontación y llegué sin mayores problemas. Órale.