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viernes, 17 de junio de 2011

NIMES 27 AC / 2011 AD



PITÓN DERECHO Uno de los mil atractivos de Nimes, al sur de Francia, son las ruinas de un coliseo romano construido 27 AC y remodelado para dar corridas de toros y que, por lo mismo, resulta ser la construcción más antigua en las que se llevan a cabo dichas celebraciones, en el 2011 AD.

PITÓN IZQUIERDO Hace dos mil años los gladiadores peleaban contra ellos mismos y contra animales, hablaban bajo latín y galo. Ahora muchos de los descendientes de aquellos espectadores y tal vez hasta de los mismos atletas llenan las graderías y vitorean a los modernos toreros, vestidos con sedas y oros quienes practican un rito que durante milenios se fue apaciguando en su tránsito de ser una cacería a campo abierto, hasta quedar en lo que ahora llamamos la fiesta de las fiestas, que en Nimes y en otras pocas plazas, se desarrolla en un arena ovalada.

PITÓN DERECHO Esa es apenas una de las peculiaridades de Nimes como plaza taurina. Otra sería el hecho que no se parte plaza al compás de un paso doble, sino con una marcha, tomada de una ópera escrita por un francés, basada en una novela francesa, derivada de una historia real… escrita por una española. Órale.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Toriles tiene una puerta eléctrica corrediza, fuera de la vista del público y esto resulta sorprendente si recordamos que en Sevilla se niegan a utilizar magna voces para avisar algunas incidencias y prefieren los pizarrones que pasean por el callejón.

PITÓN IZQUIERDO En una columna de anterior dijimos que las aficiones no se toman entre sí como ejemplo o parangón. La afición de Nimes es… nimeña. Distinta, acomodada en localidades de piedra, parados sobre bloques con pátina milenaria, acompañando la corrida, por momentos, palmeando acompasadamente. Un vendedor de sombreros y comestibles pregona su mercancía caminando en el combo pretil que separa el callejón de los asientos. Tiene que hacerlo con pasos cautelosos que obligan al retiro del capote de paseo, para seguir la venta. Los compradores interesados le avientan el dinero y el buhonero equilibrista lo atrapa y entrega el cambio, sin trastabillar.

PITÓN DERECHO Tal vez sea coincidencia pero el canto de El Toreador, de la ópera utilizada en el paseíllo, empieza: “Toreador, en garde!” Lo que se presta para un doble significado porque Nimes es la capital de una división política administrativa llamada precisamente Gard.

PITÓN DERECHO, Cuando los clarines ordenan la salida de cada toro la multitud cierra las notas con un óle correspondiente. Disfrutan mucho la vista del toro arrancando rumbo al piquero, desde sitios ligeramente más separados que el marcado por los anillos, que obligados por el perímetro del ruedo, son oblongos.

PERDIENDO DE VISTA AL TORO Otra peculiaridad, no taurina, de Nimes es que está en boca de millones todos los días. La mezclilla fuerte con que se confeccionan artículos diversos, pantalones, chaquetas, mochilas, bolsos es conocida en los tianguis, rastros, bazares y zocos mundiales como DENIM. Esto es, la abreviatura de “De Nimes”, que fue donde se confeccionó la sarga original.

¡AL TORO, AL TORO! Tiene la afición francesa fama de torista. No sabemos si hay antecedentes, pero el sábado 11 de junio de dieron el lujo de presenciar un mano a mano ganadero: se alternaron tres toros de Miura (1º, 3º y 5º) y tres Victorinos (2º,4º y 6º), para Rafaelillo, El Cid y Savalli, respectivamente. Así que los lotes incluyeron deliberadamente un toro de cada ganadería. No tuvieron el trapío de los que se torearon en la Maestranza ni Las Ventas, aunque sí la incomodidad y la tarde no pasó a mayores.

viernes, 10 de junio de 2011

¿Nueva forma de entrar a matar?

PITÓN DERECHO Estamos en La Maestranza de Sevilla y es el domingo 22 de mayo de 2011. Sobre el albero oblongo de la plaza, un toro con banderillas y sin casta, trota pegado a tablas. Lo hace sobre su izquierda, como manecilla de reloj y ya lleva tres vueltas aburridas escoltado, a pocos pasos, por su asignado matador, quien no logra acompasar su carrera para adelantársele, envasarle la espada, acallar la rechifla y ganarle tiempo al aviso 3º, que mandaría al burel a los corrales.

PITÓN IZQUIERDO Así sucede, para escarnio de Israel Téllez, torero mexicano quien no pudo hacer el toreo que sabe, por las condiciones presentadas por Canelito, con más de 600 kilos de carne descastada.

PITÓN DERECHO Durante el periplo por el albero los comentaristas de la TV decían que la forma recomendada en tales acasos era adelantarse al toro y recibirlo para despacharlo, si hubiera suerte. Eso, claro no fue escuchado por Israel quien, en plena gritería sólo pudo escuchar tres clarinazos que debieron taladrarle el alma.

PITÓN IZQUIERDO El domingo siguiente, pasa algo similar. Ahora se trata de la Monumental de Tijuana, quinta del mundo por su cupo, donde otro torero mexicano también, con otro toro desabrido, siguiendo las manecillas del reloj sin detenerse en su trote ni despegarse de tablas para entregarse a la suerte culminante, trota sosamente, cargando las banderillas. Dentro de dos avisos será mandado al destazador.

PITÓN DERECHO Pues bien en esta tarde, José Mauricio si pudo adelantarse al trote y se metió en la ruta con carrerita en reversa, a una velocidad acompasada con la del toro. La disminuyó y esperó, sin dejar de ir hacia atrás, para meter una estocada contraria. La herida fue suficiente para este toro de La Estancia.

PITÓN IZQUIERDO ¿Qué nombre le corresponde a esta suerte? La ortodoxia nos dice que no fue recibiendo, ni al encuentro, ni aguantando, ni a un tiempo. En ninguna de las descripciones que hemos podido consultar, dice que el diestro vaya hacia atrás, alejándose. Lo que hizo José Mauricio está más cercano a la forma que El Fandi se desplaza para cumplir con el 2º tercio.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Entonces, ¿A la moviola? ¿Al aburrimiento? ¿Alejándose?

PITÓN DERECHO La Maestranza y Las Ventas. Otro de los muchos obsequios de ambas ferias, fue que la llamada salida “natural” de los toros debe escribirse así, entre comillas. Porque los toros no la practicaron, o al menos, la inmensa mayoría de los que rayaron, escarbaron, pisaron o tallaron los alberos, lo hicieron saliendo en línea recta, muchas veces paso a paso y aún en otras queriendo recuperar el recién desalojado chiquero. No más de tres o cuatro salieron sobre su izquierda para reconocer el ruedo. ¿Por qué llamarán natural a algo que es insólito?

CAMBIO DE QUERENCIA ¿Vieron el tratamiento que le dio El Juli a Barbazul de Victoriano del Rio, el miércoles 8 de junio de 2011, en Las Ventas? Todos los pases, iniciando con el tanteo del capote, hicieron juego con las erráticas y bruscas características del toro. ¡Qué forma de entender y torear CON el toro! Gran diferencia es torear AL toro.

DESPLANTE Lo que hizo El Juli fue de antología. El toro veleidoso, brincolino, incansable, fue obligado a caer en el ámbito artístico del diestro y nos alegró la tarde. Cambió la embestida al ser citado a muerte y la espada lo caló, para beneplácito de los mal humorados que culparon a El Juli.

lunes, 6 de junio de 2011

LA ICONOCLASIA TAURINA

PASE DE TANTEO En ocasiones toreros de nombradía son derribados por el mismo público que los había llevado en hombros. La operación es sencilla, conforme pasan las temporadas, cada vez se les exige más de lo mismo. Esto es, los del tendido no piden que incorporen variaciones a su toreo, sino que ahonden en su muy peculiar estilo personal. El problema es que demandan lo imposible: que cada tarde guste más el torero HACIENDO LO MISMO y como no puede ser, pues lo derrocan. Pero para derrumbar a los toreros, la afición es selectiva, no escoge a cualquiera, como se dijo, sino únicamente a los que son toreros de época.

SIGUE EL TANTEO Puede ser que el diestro toree con la humildad que paradójicamente resulta arrogancia plasmada en la quietud del solitario a mitad del ruedo quieto, muy solo mientras que lo rozan dos cuernos puntiagudos empujados por media tonelada que arrancó de tablas con la intención de hacer carne.

PITÓN DERECHO Bien, alguien que ha esculpido estatuas momentáneas toreando así, llega a hastiar a ciertos tendidos.

PITÓN IZQUIERDO También puede ser que la figura se aproxime a la unidad taurina perfecta. En este caso es un prodigio para dosificar la técnica, arte y valor o, el valor, técnica y arte o en cualquier orden que requiera el toro que le toca en suerte. A todos los toros torea bien aunque por razones comprensibles no les corta oreja a todos.

PITÓN DERECHO ¿Qué creen?, también un portento tal llega a empalagar y entonces la andanada descubre-inventa-exagera las prendas de alguno para quitarse ese sabor que deja la casi perfección.

PITÓN DERECJO, OTRA VEZ Se da, pues, el apresuramiento para celebrar hazañas que pueden ser flor de un día, pero que caen como anillo al dedo para echar a andar la rotación de afectos y sustituir al que se va –o lo echan—con una nueva celebridad, que si llegara a ser un mandón, correría con la misma suerte, al paso de algunas temporadas.

PITÓN IZQUIERDO ¿A qué se debe esta singular reacción de los tendidos? ¿Por qué el aficionado expulsa a ciertos toreros triunfadores que le resultan insoportables? Pueden aventurarse algunas explicaciones: Tal vez porque la excelencia ejercida consistentemente por el artista ya no obedece a la presión del público, ni es provocada por las correcciones que de pase en pase se permiten pontificar con gritos, sino que la maestría sobre la arena es independiente del parecer del respetable que quiere recuperar su capacidad de amasar ídolos y no verlos ajenos a sus humores. No aceptan a un torero que sea independiente de su anuencia.

PITÓN DERECHO La demolición de los toreros por su mismo público, es un acontecimiento excepcional, ya que lo normal es que desaparezcan de los carteles gastados por los calendarios. Así cada año que va pasando la mayoría torea menos en los ruedos y más en las memorias de sus seguidores. Terminan por torear sin descanso en las memorias de la tauromaquia de las peñas pero sin volver a pisar los verdaderos alberos.

PITÓN IZQUIERDO ¿Por qué tenemos la potestad de arruinar figuras? Aquí hay que detenernos porque pudiera ser que ese boleto de entrada nos diera el poder de arrasar figuras, cuando creemos que ha llegado su momento de que entregue los trastos. ¿Será que el derecho de apartado, o el abono, nos legitime el permiso para derrumbar?

PITÓN IZQUIERDO No creemos que sea la cínica explicación de que “el que paga manda”. No, no. No caigamos en los términos usuales en la palabrería mercantil apropiada para hablar del monedero pero inadecuada para disertar sobre el valor de las expresiones artísticas. Recordemos que estamos hablando de un arte y no de una transacción bursátil.

PITÓN DERECHO Para rematar la tanda tal vez convenga ir a la plaza de Utopía: Allí las entradas son gratis y luego los adeptos a las corridas perdemos pocas y digamos que nos hacemos aficionados, entonces sigue la pregunta: ¿Esa afición generada por la entrada libre tendría aún el poder de encumbrar o tumbar con sus aplausos o rechiflas a los toreros, según su soberano antojo?

PITÓN IZQUIERDO Claro que sí. Aunque no pagáramos nos apropiaríamos de ese poder. Porque es el arrebatado por el arte el que se convierte en apreciador y luego curador, quien enmarca las grandes obras y las respeta pero también, transformado por los demonios iconoclastas, no tiene escrúpulos para hacerlas polvo. No son los dineros gastados por las localidades, sino la capacidad de apreciar el arte lo que nos da tan fantástico poder. Órale.

PITÓN DERECHO Fuera de los cosos ocurre algo similar. En el mundo común (Aceptemos, por un momento, la existencia de la vida fuera de los ruedos), bulle la colmena humana. Hay sucesos conmovedores que estrujan los corazones de los sensibles y que pasado un tiempo, esos mismos hechos, por su reiteración pierden su filo penetrante y terminan por ser romos e intrascendentes. Puede tratarse de los desastres nucleares, los sunamis, los sidosos, las invasiones pro-democracia, los políticos ejemplares, los articulistas que ni ellos mismos se entienden, los discursos de campaña, los anuncios del fin del mundo, todo, todos llegan a adormecer los sentidos y con una disfunción narcótica terminan por no conmover más.

PITÓN IZQUIERDO Tal ocurre con ciertos toreros que llegan a aburrir al tendido haciendo lo mismo que anteriormente le festejaban. Las andanadas parecen aburrirse porque el diestro está en todo y aunque lidia de acuerdo a un plan que no cancela la oportunidad de improvisar lo que en su moento, realiza primorosamente.

PITÓN DERECHO Bien, pues un torero con esta solvencia llega a hastiar.

PITÓN IZQUIERDO La fiesta cambia internamente. Los ganaderos generan otro tipo de toro, el gusto del respetable se modifica por ese aporte del ganadero sin perder su poder de obligar a otros cambios. Pero como la fiesta tiene una circunstancia social externa, también recibe la influencia del resto de la sociedad.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Esos movimientos ecologistas, el temor al calentamiento global, la protección de las especies vulnerables, la atención a las minorías étnicas y religiosas y el ablandamiento de las costumbres acompañada de la tolerancia irrestricta, el acenso y descenso de celebridades inolvidables, pero ya olvidadas, todo influye en cualquier manifestación incluyendo, por supuesto las corridas.

RECORTE FINAL Y contrario a la relación mitológica entre Pigmalión y su hechura la hermosa Galatea, que se convirtió en protectorado de divinidades, el eslabón que une a la figura taurina entronizada con el respetable pende de humores colectivos, algunas veces caprichosos y que, en cualquier momento, pueden poner en evidencia la fragilidad del vínculo.