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sábado, 25 de julio de 2009

CORRIDAS VERDES, CORRIDAS ROJAS

PITÓN IZQUIERDO En una columna pasada narré como un programa de la televisión norteamericana había sido dedicado a los hijos del infausto Paquirri. Yo creí ver en tal derroche de tiempo aire dedicado a un festejo mal visto en los EUA, el amanecer de la fiesta. Pensé o deseé, que pudiera darse un resurgimiento de la fiesta, precisamente en uno de los lugares menos pensados. Ahora con este anuncio de las corridas blodless, exangües o incruentas, tal vez estemos en el umbral de la edad, no la de Acuario, como dicen los rockeros, sino la de Tauro.

PITÓN DERECHO Pues, bien. Los próximos 14, 15, 27, 28, 29 y 30 de septiembre, por primera vez se correrán toros en Las Vegas, Nevada. Esa ciudad que tiene las réplicas de la Tour Eiffel, del circo Romano, de las pirámides, del Moulin Rouge, de los Canales de Venecia, ahora tendrá su feria de toros. Partirán plaza El Zotoluco, Amaya, El Juli, El Cordobés, Rejoneadores, Forcados (¡De los EUA!), Ortega Cano, Ponce, Barrera. Pizarro, El Fandi, Bolívar. Parece puntada del día de los inocentes. Órale.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Mi amigo Ricardo Torres, español avecindado en Galicia, a un tiro de piedra de Portugal, jamás ha visto corridas incruentas. “Ni pienso hacerlo” No soporta la diferencia que él ve como una adulteración hipócrita que quieren hacer pasar como una evolución humanitaria. Pero si se trata de apostar algo y ganar dólares antes de la corrida, está dispuesto a verlas. Sobre todo si torea El Juli, quien no tiene un seguidor más asiduo que Ricardo.

PITÓN IZQUIERDO Veamos. Al llevarse a cabo las seis corridas exangües el próximo mes septembrino en Las Vegas, ¿Qué tal si se desatara en los Estados Unidos el nudo que tiene acogotada la fiesta en México? Sería algo sorprendente que fueran los aficionados puritanos que por principio habían rechazado la fiesta por cruenta, quienes finalmente pudieran salvarla con su versión Green Peace. Si los aficionados gringos llegaran a disfrutar las corridas sin sangre, entonces, en Tijuana o en cualquier ciudad fronteriza mexicana, pudiera vigorizarse la otra versión de la fiesta, la versión atávica y profundamente roja, en la que muere el toro. Ambas fiestas pudieran beneficiarse con la misma afición.

DESPLANTE Es decir, tendríamos corridas virtuales con velcro y banderillas de utilería y que, aún así, pudieran apasionar a una afición nueva la cual, pasado el tiempo, con el beneplácito de Santa Verónica, asistiría a las plazas fronterizas mexicanas para ver las corridas a la usanza tradicional. Al brotar esa afición por las corridas ecológicas, pudieran también salvarse las corridas tal como las conocemos ahora. Tendríamos los aficionados la versión light, en el over there y la versión verdad, de este lado. Soñar no cuesta nada.

PITÓN IZQUIERDO ¿Habrá que reconocer que ellos, los güeros, fueron capaces de salvar nuestra fiesta?. Cosas veredes. O como dijo aquel ilustre palurdo, Cosas Verdes.. ¿Será posible que ellos, los puritanos, pudieran salvar la fiesta mientras que nosotros nos estrujábamos las manos, llorosos e impotentes?

PERDIENDO LA CARA AL TORO No sería la primera vez que figuras del toreo fueran tentadas por los billetes verdes a torear, sin matar al toro. Tampoco será la primera vez en que se toree en lugares no taurinos, como son los campos de béisbol, los lienzos charros, los corrales para rodeos, las arenas hípicas, como será el caso de Las Vegas y ha sido el de La Maestranza de Sevilla. Los patios de El Vaticano, los circos romanos.

DESPLANTE El operativo, como se dice ahora, es sencillo. Llega uno a Las Vegas un día antes. Juega algunos dólares por la noche. Al amanecer, con toda seguridad habrá centuplicado su pequeño ahorro y llegará a la corrida, pocas horas después, con la certeza de un espectáculo insólito y divertido que además, le saldrá gratis.

jueves, 23 de julio de 2009

Michelito II


PITÓN DERECHO Salió “Bob” el primero del niño torero. Como se trataba del aniversario de Tijuana, asociamos el nombre con uno de sus más destacados vecinos que, por cierto, llegó a ser gobernador del Estado. Michelito empezó con verónicas aceptables, sin pasito atrás. Con la muleta dio derechazos buenos, luego naturales regresó a los derechazos y con remates justos. Mal con la espada eterna. Cuando salió “Esponja” eliminamos nuestra asociación hipotética. Bob Esponja, un nombre adecuado a un juguete o mascota para un niño común, pero no para un niño torero. Suave con la muleta. Templando. Falla con el estoque.

PITÓN IZQUIERDO José Luis Angelino acepta a “El 120” que se refiere a los años de Tijuana y a “Minarete” por la torre distintiva del paisaje urbano de Tijuana. Voluntarioso con la capa, las banderillas y el percal fueron verdaderos Sudoku de nivel 3º. Aplausos. Pepehillo con “Aniversario” derechas, izquierdas y con “Teniente Guerrero” faena completa, capote, banderillas, muleta. Dos orejas. Arrastre lento. Por su cuenta José Mauricio se arrimó pero era débil el “Tio Juano” y falló. “Agua Caliente” su segundo fue estrellado y salió un reserva, nada.

PERDIENDOLE LA CARA AL TORO Uno de los elementos no taurinos, no muy frecuentados pero sí muy confiables que tiene las corridas de toros, es la consulta taurina. Es un temible sondeo popular que no todos los políticos o funcionarios se atreven a realizar porque lo deben hacer de cara a los consultados. Y como el anonimato es garantía de respeto a la opinión, aunque sea sesgada, se echa uno a temblar cuando se hace esperar la reacción.

PITÓN DERECHO En esta ocasión no fue un coro para calificar al juez de plaza sino una reacción a un funcionario descubierto por la lisonja del brindis. Las mejores consultas de la intención del voto o de la popularidad, son las que se hacen en las plazas de toros, en los estadios de fútbol, las arenas de boxeo, en los palenques. Recuerdo los aplausos a López Mateos cuando los descubrieron en una pelea de campeonato mundial. La rechifla infame para Díaz Ordaz en la inauguración del Estadio Azteca. El abucheo atroz a Miguel de la Madrid, en el mismo coso durante uno de los mundiales de Fut. La gritería de escándalo para Carlos Salinas que costó una defenestración a encumbrado político y la aparición de otra tremebunda personalidad.

PITÓN IZQUIERDO Del otro lado de la moneda recuerdo los aplausos a Milton Castellanos Everardo en Calafia. Este domingo 19 la consulta popular se levantó en la Monumental de Playas de Tijuana, cuando (alguien que creo es) el presidente municipal recibió un brindis y parte de la muchedumbre destapó el pomo del incienso para el reconocimiento y la otra, destapó la letrina del repudio. Desde nuestro tendido percibimos un corto pero intenso empate técnico. Nadie pareció percatarse de la devolución de la montera. El comentario final de la corrida lo hice con el Bebo Fontes, amigo oportuno y atento.

PITÓN DERECHO El Mayor López Hurtado manejó dos plazas en Ciudad Juárez. Ahora sólo sobrevive la Alberto Balderas. En Tijuana una vez desparecido El Toreo, se atrincheró en la de Playas. Hacía ya tiempo que la ganadería Casa Blanca se había difuminado en el cuero erizado por el respeto a las puntas y edades con que el Mayor presentaba a sus animales. Ahora su hijo se ha amarrado los machos para continuar con la viril defensa de la fiesta. Suerte. Del domingo 5 de julio al domingo 9 de agosto hay un tramo de un mes cuatro días y en ese lapso ha programado una pequeña feria de aniversario con 4 festejos, 5 si incluimos la pamplonada. En horabuena por las dos fechas ya cumplidas.

PITÓN IZQUIERDO En algunas de las décadas pasadas, cercanas a la II Guerra Mundial, Tijuana presentaba festejos de toros casi todos los domingos. De ser así, entonces tendríamos a Tijuana como la ciudad del mundo taurino con más corridas o novilladas, al año. Cuando menos 50, que es una cantidad que supera las ferias más nutridas de España y Portugal, tomadas individualmente. Con esta nueva enjundia tipo López Hurtado, ¿El heredero del Mayor podrá erigirse en el ave Fénix de la tauromaquia?

martes, 21 de julio de 2009

Michelito en Tijuana


PITÓN DERECHO La relación entre Francia y las corridas de toros no es algo raro. Como es sabido el lugar más antiguo donde se lidian toros es la plaza de Nímes, coliseo romano construido 27 AC. Ha sido sitio de distintos eventos y a finales del XIX se celebraron corridas de toros. También en la Provenza francesa está la plaza de Arlés, casi tan antigua como Nímes que es realmente un anfiteatro romano acondicionado. Ahí tomó la alternativa el siglo pasado tal vez el primero de los toreros franceses famosos, Pierre Pouly.

PITÓN IZQUIERDO Seguimos con Francia y lo taurino muchos siglos después. También por aquí en Calafia toreó aquel torero francés Nimeño II, quien después de sufrir un accidente que lo dejó en silla de ruedas, se suicidó. Otra vinculación que encontramos entre la Francia y la Tauromaquia, tiene que ver con la Ópera. Uno de los trozos musicales de ambiente taurino más conocido mundialmente es el que toca la banda cuando los toreros parten plaza en Guadalajara y, me parece, en Pachuca o en Texcoco. Es el aria Toreador de la Ópera Carmen estrenada a fines del siglo XIX en Paris, de la autoría de Georges Bizet. Francia no es extraña a los toros. Al menos Provenza, porque la afición de Paris donde en alguna ocasión hubo una plaza de toros, no pudo contener las presiones de los antitaurinos y la plaza fue eliminada. La afición del mediodía francés si ha podido prevalecer y podemos encontrar una veintena de plazas de toros.

PITÓN DERECHO En el caso de Michelito Lagravere se ligan la sangre mexicana y la francesa. Es un niño con una intuición del toreo envidiable. Además, practica mucho y por lo que vimos en momentos emocionantes, ya aprende a templar. Este domingo 19 de julio toreó en Tijuana y era algo que no podíamos perder. Era la segunda vez que lo hacía en la misma ciudad. en menos de 20 días; tremenda proeza en México, donde la fiesta se tambalea pero que, afortunadamente en Tijuana uno de los herederos de López Hurtado se ha amarrado los machos y entrado con ganas a fortalecerla. Óle.

PITÓN IZQUIERDO Llegamos con mucha anticipación al paseíllo. Nos instalamos cómodamente junto a un barril de roble francés, acondicionado como mesa y probamos el vino y la paella. Buen ambiente. Aficionados conocidos, algún déspota ilustrado que sabe todo lo que hay que saber de toros. Encontré a un norteamericano que se llama Cristóbal y que, cuando entramos en tema me dijo extrañado que sus amigos mexicanos le decía “Bichi”. No le gustaba que le dijeran Gringo, y en cambio eso de Bichi no le molestaba. Hurgamos el posible significado encuerado de Bichi, pero él no le encontró sentido. Luego revisamos el inglés “Bitchy” y menos aún por la descripción insultante y que corresponde a un mujer. No pudimos quedar satisfechos por la indagatoria idiomática.

PITÓN DERECHO Después de media botella y de una sabrosísima plática (Resulta que es banderillero aficionado, habilidad que me invitó a corroborar próximamente) se acercaron sus dos amigos mexicanos y por la expresión con la que saludaron caí en cuenta que eso de “Bichi” era una distorsión fonética al verdadero epíteto con que Cristóbal era conocido: “Bichi Gringo” y cuyos oídos acostumbrados al inglés no podían captar y además, por lo que pude cerciorarme poco después, andaban algo fallos.”Bichi Gringo”

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Luego se desapareció con sus amigos mexicanos. Yo seguí una plática que no supe cuando inicié con Brenda y Blanca que estaban en el barril vecino. Qué perfil y qué ojos. Armado con una bota pesada por el Nebbiolo fresco ingresé a la Monumental cuando llegó la hora,. Pasé junto al bronce de Gaona Las puertas bautizadas en honor a las figuras de la tauromaquia: Rodolfo Gaona, Carlos Arruza, Manuel Rodríguez, Manolete, Silverio Pérez, Manolo Martínez, Fermín Espinoza, Lorenzo Garza. ¿Estaré mezclando mis ensoñaciones con la realidad?

PITÓN IZQUIERDO Por supuesto que se necesitaría una especie de patio mozárabe para tener suficientes arcos y albergar a todos los toreros con prestigio para coronar puertas. Pero estos que están ( o que puse), en Playas de Tijuana, lo tienen más que merecido.

DESPLANTE Media plaza bulliciosa. Ahora es Mariana Ibarra la compañera de tendido que la suerte me deparó. No quiere ver tanta sangre, pero si gusta del espectáculo y eso que todavía no sale el primero de la tarde. Despeja el jinete y hacen el paseo los toreros. La gente silva, aplaude, grita, compra, vende. La bota va bien con el calor inusual en Tijuana. No sé cómo pueden soportarlo. Tocan clarines. Michelito aguarda.

(Continuará)

sábado, 18 de julio de 2009

LA INVENTIVA DE JOSÉ TOMÁS


PITÓN IZQUIERDO Al estar en la narración de la proeza de José Tomás encerrado en la monumental de Barcelona, Julio Téllez en su segmento Toros y Toreros dijo que alguna vez conversando con Paco Camino, sobre una buena tarde de éste, le preguntó si había intentado, al dar los pases, rendir un homenaje a la forma de torear de algunos toreros insignes. El de Camas contestó: “Todos los buenos toreros, nos parecemos”

PITÓN DERECHO Algo similar dijo Jorge Luis Borges (¿O es José Luis Borgues?). en alguna ocasión: tenía la sospecha que todos los buenos libros habían sido escritos por un mismo autor. Es que la calidad de los señalados, diríamos nosotros, se orienta a la perfección. Es fácil suponer que todo lo bueno tiende a la unidad. Al acercarse a la perfección, todos deben parecerse.

PITÓN IZQUIERDO Regreso con Tomás. En esa encerrona en Barcelona hizo una de las demostraciones de sencillez torera más vinculada a la calidad que hayamos visto. La elegancia es la sencillez. Y no sólo en el toreo sino en el vestir, en el hablar, en el escribir, en el galantear, en la búsqueda de su lugar en la vida. Este principio que rige los buenos gustos y mejores maneras, es tan difícil de seguir que a menudo caen, los que quieren ser elegantes a toda costa, en el barroquismo, que por definición es algo contrario a la sencillez.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Pues bien, Tomás fue sencillo, sobrio, sin ser insulso y elegante hasta sin toro. Un ejemplo: José Tomás citó y recibió con una tersa vitolina que pareció la extraía desde la creación del mundo. Cuando el toro terminó la embestida, todavía de espaldas el torero, se pasó la muleta a la izquierda y presentó el engaño del lado en que va el estoque y fue así como le dio la salida al toro, en un hermoso pase que no recuerdo haber visto antes.

PITÓN DERECHO Otra de las sutilezas con que ornó el uso del capote fue la veintena de verónicas a los cuatro toros que se reseñaron. En ninguna dio un paso atrás. Ni un solo paso atrás. Eso un día cercano al 12 de julio, que es uno de los dos que en el año se dedican a Santa Verónica. Fue mejor su homenaje que el que yo le dedique a la Santa. Hermosura tal recuerdo haberla disfrutado con Manolo, Mariano, Paco Camino y El Zotoluco. Ni un paso atrás. Aunque parezca consigna de insurrecto, es un principio para torear a la verónica.

PITÓN IZQUIERDO Otra de las finuras con que sosegó la tarde fue que al terminar cada tanda no la remataba con desprecio, sin desplegar expresiones vociferantes, no dio espadazos al aire, tampoco degradó al toro. De veras que respeta los aires que trae cada toro que sale a la arena. Sin retarlo a que le rompa el corazón, abriéndose la chaquetilla. Sin rebajarlo con desplantes desagradecidos, sin abandonarlo con despecho, después de haberle sacado pases de estuche. Qué torero es José Tomás. El próximo lunes 20 de julio en el Canal de IPN por la noche, habrá que ver el final de la corrida.

PITÓN DERECHO Con la leve diligencia con que José Tomas torea y de hecho con la que torean prácticamente todos los toreros actuales, nunca se había toreado. Obviamente, con aquellos toros ásperos, antes de que los ganaderos decantaran las características de los toros que han materializado en el toro actual, no se podía dar ese toreo sedoso.

PITÓN IZQUIERDO Me saco de la manga un artículo de Nicolás Rangel en su Historia del Toreo en México en que nos deja oír a Juan Suárez de Peralta: “Toros, no se encerraban menos de setenta y ochenta toros, que los traían de los chichimecas, escojidos (Sic), bravísimos que lo son a causa de que se debe de haber toro que tiene veinte años y no visto hombre, que son cimarrones,...”

PITÓN DERECHO No puede uno dejar de elucubrar en el tipo de lidia que exigirían o que se les podía dar a esos toros. Veinte años de edad y cimarrones. La imaginación apenas puede armar un escenario con toreros de aquel tiempo acodados en los burladeros viendo como torea José Tomás en el siglo XXI. Pensarían que habría un ingenio dentro de un cuerpo de toro.

PITÓN IZQUIERDO La diferencia entre aquellos animales y los actuales se explica por los años de selección de genes, de cruces, de encastes, de ligas, de pastos, de alimentos naturales y elaborados, de avances de la medicina veterinaria. Del gusto de la afición, de la opinión de las figuras en activo o retiradas, ya que algunos una vez sin coleta, se hacen ganaderos y por lógica elemental, tratarán de generar un toro muy acorde a su interpretación del toreo que los hizo mandones. Es una forma de influir en el gusto de la afición y de cambiar los toros y sus embestidas. Es una buena manera de entender cómo la cultura imperante marca los gustos de todo lo que se aplaude o se repudia y que en anteriores siglos tal vez fuera lo opuesto.

lunes, 13 de julio de 2009

El mundo taurino, Pamplona y peones y patanes



PITÓN DERECHO ¿Por qué nos apasionan los espectáculos públicos y los eventos multitudinarios? ¿Será porque nos permite proyectarnos e identificarnos momentáneamente con las proezas de quienes las ejecutan: los héroes deportivos, artísticos, políticos, literarios? ¿Por qué el mundo se conmovió con la muerte de Jackson? ¿Por qué el mundo lloró a Farrah Faucett?

PITÓN IZQUIERDO Si usted cree que realmente el mundo se haya conmovido, yo no. Para empezar, quiero que me excluyan de esos dos mundos dolientes. En el primer caso por que siento, aunque no puedo probarlo, que soy miembro de un sistema planetario distinto al de Jackson y en el otro mis fantasías están más cebadas en Michelle Pheiffer, que en el ángel recién ido.

PITÓN IZQUIERDO OTRA VEZ Esto también tiene vigencia en el mundo taurino. Cuando un diestro se retira yo no lo echaré de menos, necesariamente. Cuando otro muere, tampoco obligadamente voy a sentir que haya quedado un hueco. Depende del grado en que me hayan conmovido con su manera de hacer el arte taurino la intensidad de cómo los extrañaré.

CAMBIO DE LIDIA Recuerdo el mandoble de El Pana al pastel con que se conmemoró un aniversario de Calafia. La innumerables veces que una figura reclamaba los apéndices inmerecidos para hinchar su record. Los muchos casos en que los peones estrellan al toro contra los burladeros para disminuirles su fuerza y aumentar el brillo de sus matadores. Los centenares de pasitos atrás entre óle y óle, y el aprovechamiento del viaje del toro para una vez pasado, ceñirse con enjundia. Todo eso es bochornoso pero nunca me causó vergüenza ajena, como si fue el caso reciente del lamentable espectáculo del deporte más popular de México y del mundo. Ese deporte del que alguien dijo que si uno leyera las reglas y luego viera en una cancha como se juega, pensaría que se trataba de un juego con reglas para caballeros pero jugado (Y dirigido, diríamos), por patanes.

APROVECHANDO EL VIAJE Peón y patán tienen vínculos que los hermanan etimológicamente con el pié. Peón era el torero pie que ayudaba en la faenas al caballero, es decir del que anda a caballo. Ahora le ha quedado el nombre aunque la más de las veces ayuda a otro a pié, que es el matador. En el ajedrez también el peón es el único del pueblo que participa en el combate entre reyes. El patán es que actúa con las agravantes de ser plebe, de manifestarse con las patas. .

PITÓN IZQUIERDO Será que soy aficionado a los toros y no a lo otro por lo que me escandaliza más la coz dada por el estratega nacional, que las innumerables marrullerías que frecuentemente se dan en las corridas de toros.

OTRO CAMBIO DE LIDIA Los Fermines en Pamplona han hecho que me sienta cercano a una fiesta que no conozco, la de correr los toros. Ver esa multitud bullanguera huir desaforadamente frente a los toros y después de ganar distancia, esperar a que se les aproximen de nuevo para sentir, eso parece, el jadeo bestial de un animal que añade a sus cuernos abiertos y puntiagudos la inercia de sus 500 kilos de bajada rumbo a la plaza llena.

PITÓN IZQUIERDO Ahí donde esperan los celebrantes el encierro definitivo de los animales que serán lidiados por la tarde, terminan su corto e intenso juego con la muerte. ¿Me atrevería a correr los toros?

PITÓN IZQUIERDO OTRA VEZ Nunca me había parecido tan profundamente humano el juego con los toros. Será, tal vez, que no se le pueda poner fecha a la corrida de toros de Pamplona. El atuendo usado por los feriantes es el mismo desde hace años. No puede "fecharse" ninguna corrida por la moda en el vestir. Es tan permanente que eso ayuda que vea uno, no la anécdota del momento, sino el episodio inamovible del juego mortal. Es una fiesta del los humanos con los toros. El respeto al peligro, el atrevimiento, el desafío sin utilizar las capas ni muletas. El lector sabe que esos corredores no pueden llevar ningún artículo que sirva de engaño, es decir no pueden defenderse más que con la velocidad y el quiebre angustioso de última esperanza.

DESPLANTE Aún así, huyendo en el último momento un corredor no pudo evitar la muerte en Pamplona. Un toro de la 4ª corrida le hirió la yugular y el infeliz no pudo sobrevivir. Pero si la fiesta que seguirá por siempre. Es raro y trágico pero esas tradiciones parece que se nutren más que del espectáculo del alto riesgo y de las muertes que provoca.

domingo, 5 de julio de 2009

LA LIDIA COMO PAS DE DEUX

PITÓN DERECHO Hace unos lustros un jugador de empujones y abrazadas de piernas llamado, o apellidado Herschell, aparecía en cortos televisivos para promover (Los globalizados decían ya desde entonces, hágame el favor, promocionar) entre los hombres la academia de ballet, creo que de Houston. Su figura muscular correspondía a ese porte que, aparentemente sólo los negros africanos pueden desarrollar, sin recurrir a las descargas hipodérmicas de menjurjes basados en silicones. Se veía en pantalla deslizándose con pasos de ballet y en ningún momento parecía delicado aunque sí armónico, como elástica pantera acechando a la víctima fascinada por el inminente zarpazo terminal.
PITÓN IZQUIERDO La idea, sin lugar a dudas era que si un espécimen tan viril y contundente como Herschell podría recibir clases de ballet sin menoscabo de su virilidad, entonces cualquier varón tendría la misma seguridad y estaría a salvo de un vuelco de la personalidad.
PITON IZQUIERDO, OTRA VEZ Eso viene al caso porque en los momentos “muertos“, esos que hay entre pase y pase, por lo regular los noveles toreros pierden el ritmo y se agazapan, se enconchan, corren sin cadencia, codean, en fin hacen muchos movimientos que no guardan parentesco con lo que hacen a la hora de enviar el toro, una vez embarcado, hacia los terrenos interiores. Les vendría bien unas clases de ballet, para saber qué hacer entre pases y pase.
PITÓN DERECHO Es decir el pase lo elevan, en su caso, a la altura del arte, pero el preámbulo antes de ligar el siguiente, lo trompican con desavenencia lamentable. Esto no es en todos los casos de los toreros, pero si muy frecuentes entre los novilleros.
PITON IZQUIERDO Por eso recordé a Herschell con el deseo que fueran los mismos toreros quienes reconozcan que torear es danzar en los umbrales de la tragedia en esos veinte minutos (Es la única vida que tendrá el toro) y en ocasiones, la última tarde del diestro. Por eso hacerlo bien es respetar a ambos. Danza tal merecería seguir una coreografía densa, solemne durante la entera duración de la misma y no solamente lucir al momento de pasarse los cuernos frente a los genitales, sino entre pase y pase, mientras enmiendan, corrigen, ligan y desahogan los siguientes.
PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Les vendría bien una contemplación acuciosa de un pas de deux clásico. De esa manera, si pudieran entresacar del ballet alguna conjunción y trasladarla a una lidia taurómaca ellos, nosotros, la fiesta, el mismo arte de Cúchares se beneficiaría. Así resulta sorprendente que Paco Camino declarara que él no practicaba en salón, sino sólo en tientas. Difícil de creer que pudiera prescindir de las correcciones que sólo el espejo, la sombra o el instructor da.
PITON DERECHO Ya que estamos en el tema de la suavidad de los pases y de la necesidad de hacer las ilaciones con tersura, hay que recordar, siguiendo a José Francisco Coello en su obra Novísima Grandeza de la Tauromaquia Mexicana, cómo en tiempos pasados fue tan lenta la evolución de las corridas, junto con la selección genética y la suavización de la embestida, cómo los lances eran correr tras, junto o adelantándose al toro, con lanzas, con perros de ataque (De ahí la frase que aún persiste de “echar los perros”), con cohetes, y sobre todo con la participación de un personaje que no es muy conocido y que fue protagonista de corridas de antaño: el famoso Dominguejo o Dominguillo, según el libro que consulte uno.
PITON DERECHO, OTRA VEZ Era un muñeco leve en la parte superior y con base cargada con material pesado de manera tal que por mucho que alguien golpeara al mono, no caería pero si se lograba el derribo después de bambolearse recuperaba la vertical y así continuaba recibiendo las tundas que alguien tuviera a bien administrarle. Esos monigotes tenían tamaño, puede uno imaginar, humano. El toro al entrar en la arena y en tema de ataque lo embestía y nunca lograba abatirlo. Algunas veces, dice Coello, le aderezaban con cohetes que tronaban al ser zarandeado. La muchedumbre no podía disfrutarlo más.
PITON IZQUIERDO En esas condiciones el toro no podía pasar tersamente a la siguiente etapa, para una lidia como las que ahora disfrutamos. Debieron ser los pases subsecuentes simples trapazos, parones o machetazos de supervivencia y retiro del engaño con prontitud y sin buscar el ademán elegante.
PITON IZQUIERDO, OTRA VEZ La fiesta de toros tenía esos rasgos y otro más cuya lectura es un divertimento. Ahora tan cambiada y tan suave apenas puede mantener su presencia fuera de España y Portugal. ¿Cómo es posible que cuando se suavizó tiene más detractores y menos aficionados? Se puso de moda repudiarle la muerte del toro. De nada sirve comparar las atrocidades que hacen para controlar la demografía, de los letales correctores de sistemas no-democráticos, de los que quieren globalizar y extinguir a las etnias monolingües. Ninguno de ellos, claro está, busca la belleza en la destrucción que en cada caso corresponde. Ellos, los preocupados por los toros, mientras comen hamburguesas, filetes y tasajos quieren salvarlos para que no sean lidiados artísticamente y pueden llevarse, ni lo permita Santa Verónica, entre sus lamentaciones la pintura, el cante, la poesía, las verónicas y los trincherazos, las gaoneras y el cuarteo y los óles. En fin, el arte taurino y eso sería mucho perder.
DESPLANTE Mientras que la fiesta languidece algunos empresarios creen que obligando al juez a derrochar orejas al menor trapazo la muchedumbre al cebarse en los premios, rebosará el aforo la siguiente fecha. Si eso fuera...